Si te gustan los coches en miniatura, este Dodge Challenger Hellcat es una pasada.

Está fabricado en aleación de zinc con fundición a presión, súper resistente y con un peso de 250 gramos que da sensación de calidad.

Mide 15,8 cm de largo, tamaño perfecto para manos pequeñas o para lucirlo en una estantería.
El interior y el chasis son de plástico ABS, así que aguanta caídas sin problemas, ideal para niños a partir de 3 años.
El nivel de detalle es brutal: puertas, capó y maletero se abren, los espejos retrovisores son plegables, y los neumáticos son de goma antideslizante, lo que da más agarre y realismo.
Las ruedas delanteras son direccionales, así que el coche gira con suavidad.
Y la función de retroceso es súper divertida: tiras el coche hacia atrás, sueltas, y sale disparado hacia adelante.
Pero lo mejor es el sonido y las luces.
Tiene un interruptor de tres posiciones: apagado, luces fijas, o luces y sonido activados.
Si presionas el volante, suena el altavoz, y si presionas la carrocería, imita el ruido del motor.

Es muy realista y a los peques les encanta.
Perfecto como regalo de cumpleaños o Navidad, tanto para niños como para coleccionistas adultos.

Es un juguete que combina diversión, aprendizaje y estética en un solo paquete.

