Estas marionetas de dedo con forma de mono son tan blanditas y simpáticas que dan ganas de usarlas todo el rato.
Vienen en un set de cinco monitos del mismo tipo, cada uno mide unos 7,5 cm de largo y 4 cm de ancho, y están hechos de tela de terciopelo suave con relleno de algodón, sin olores ni sustancias raras.

Lo mejor es que no tienen ojitos de plástico que se puedan desprender, así que te quitas de encima el miedo a que el peque se los lleve a la boca.

Se adaptan bien a dedos de adultos y también a los de niños, y si los dedos son muy pequeños, puedes meter dos en el agujero para que no se caigan.

Las caritas están cosidas con mucho detalle y parecen casi reales, lo que invita a inventar historias y representar cuentos.

Son ideales para jugar en casa, en clase o en la iglesia, y ayudan a desarrollar la creatividad, la coordinación ojo-mano y las habilidades de comunicación.
Los colores vivos y el diseño de animal llaman mucho la atención de los bebés y niños pequeños, y como son lavables y resistentes, duran bastante.

También fomentan la confianza y las conexiones emocionales cuando los adultos participan en las historias.
Un regalo estupendo para cumpleaños o para cualquier ocasión, porque además de divertir, enseñan y estimulan sin pantallas de por medio.
